Pico de Gallo es un proyecto de transformación radical hecho con presupuesto controlado, tiempo récord y una sola pregunta como brújula: ¿cómo se convierte un espacio de alta coctelería en una fonda mexicana de los años 70 sin perder su capacidad de generar negocio? La respuesta está en entender que el diseño no es un gasto estético —es la primera decisión comercial del concepto.
El espacio, originalmente un Carajillo en Plaza Miyana Polanco, fue completamente reinterpretado: misma estructura, nueva alma. La intervención rescató los elementos con mayor potencial y los resignificó con gráficos de alto impacto, color decisivo y una atmósfera que evoca las fondas populares del México urbano de los setenta — cálidas, ruidosas y completamente vivas.
Lo que hace singular a Pico de Gallo es su doble vida: de lunes a jueves es una fonda con identidad clara. Los fines de semana se convierte en cantina con música regional y explosión de fiesta. Ese switch fue diseñado desde el layout y la iluminación — no improvisado después.
Pico de Gallo es el caso de estudio perfecto de lo que el diseño estratégico puede hacer con presupuesto acotado: transformar completamente la percepción de un espacio sin tocar su estructura. La remodelación demostró que el color, la gráfica y la narrativa bien aplicados generan más impacto comercial que una obra nueva.
Categoría:
Restaurantes
Cliente:
Privado
Locación:
Ciudad de México, MX








